domingo, 17 de enero de 2010

Manglares

Cuenta historias. Sí, él cuenta historias a todo el que pasa y con los cinco durillos que le deja el más generoso, junto con la pesca que recauda cada mañana temprano, se las apaña para sobrevivir. Vive en una casita pequeña, muy bonita junto a un embarcadero donde apea sus dos joyas: su velero y una barquilla de remos en la que va a pescar. DECIDIÓ PASAR EL TRAMO FINAL DE SU VIDA SIN PENSAR, VIVIENDO INSTINTIVAMENTE: HAMBRE, SED, SUEÑO...INSTINTOS BÁSICOS. ¿AMOR?¿CARIÑO? EL MAR LO ÚNICO IMPORTANTE EN SU EPÍLOGO.

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